“Dedos en garra”

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Pdga. Cagnacci, Leticia
Universidad de Buenos Aires.
Escuela de Podología.
Facultad de Medicina

Son el resultado de la fijación de carácter permanente de la posición viciosa del dedo, esta se manifiesta en el hallux y en los dedos restantes, se la compara con una garra por la posición que la misma adopta.

La forma clásica presenta la falange proximal ligeramente extendida, la segunda flexionada y la tercera flexionada sobre la segunda.
Existen varios tipos de garras muy similares a la garra clásica, estas son:
GARRA DISTAL. Podemos decir que se produce cuando un dedo choca con la puntera del zapato provocando la flexión de la última falange sobre las otras dos.
GARRA TOTAL: en este caso la falange proximal se halla en flexión dorsal o en extensión y las otras dos en flexión plantar. Es común que afecte a los tres dedos medios en los casos de pie plano anterior, ya que el descenso de las cabezas de los tres metatarsianos centrales producen la elevación de las cabezas de las primeras falanges.
GARRA INVERTIDA: es una afección que consiste en la primera falange en extensión, la segunda flexionada y la falange distal paralela a la proximal.
GARRA ABIERTA: esta presenta la primera falange en extensión, la segunda flexionada y la tercera flexionada a unos 45 grados sobre esta.
GARRA CERRADA: presenta la falange distal flexionada a unos 90 grados sobre la segunda, de tal manera que el dedo en su extremo se apoya sobre las uñas.

ETIOLOGÍA:
Esta patología se refleja en los dedos, donde estos son elementos de respuesta mecánica en la fisiología del paso, con una gran capacidad de adaptación.
Están compuestos por los tendones que cumplen funciones de tracción y sus medios de unión son los ligamentos. Cuando algún elemento de tracción ejerce una mayor tensión , tiene un elemento antagonista encargado de modificar la posición demandada y llevarlo a la normalidad , manteniendo de esta manera el equilibrio, es decir que cualquier movimiento realizado es controlado, cuando esto no ocurre los elementos antagonistas no pueden tornar a la normalidad de ese dedo. Y es aquí donde aparece la patología.
Considerando los factores etiológicos, el calzado no es el único causante de las desviaciones de los dedos, sino que también hay que tener en cuenta que el dedo es llevado hacia la dirección donde es ejercida la mayor tracción y considerar los medios de unión que alteran el equilibrio de fuerzas y movimientos de acuerdo a los elementos comprometidos. Estas deformaciones se clasificaran según su forma , el desequilibrio de los elementos de tracción, el grado de desviación y en la medida que afecte a la fisiología de los dedos en ; aductus, pronado, o abeductus y supinado.
Refiriéndonos ala hallux , podemos decir que el dedo en garra acompaña al Hx valgus y al desviarse el primer dedo, empuja al segundo para ocupar su lugar, este se apoya sobre el tercero, pero al no tener la potencia necesaria para desviarlo, ocurre lo siguiente: que el segundo dedo en abducción se coloca por encima o debajo del tercero, o en aduccion se ubica de la misma manera sobre el primero. Cuando el primer dedo se superpone al segundo , se apoyara sobre la falange distal del mismo, provocando la formación del dedo en martillo.
Debemos considerar también a las deformaciones como virtuales, donde estas se observan solo en reposo y cuando el paciente comienza la marcha la desviación desaparece, y la deformación real se produce cuando la desviación se fija, manteniéndose intacta entre la posición de reposo y la marcha.

FACTORES DETERMINANTES:
Estos imponen las desviaciones y escapan de las causas mecánicas. Integran el cuadro de: hemiplejia, trastornos neurológicos, de movilidad, etc.
Consideramos también lesiones por accidentes como acortamiento de tendones, secuelas de traumatismos del antepié.

FACTORES PREDISPONENTES:
Estos crean las condiciones para la formación de dichas deformaciones (dedo en garra, martillo, etc), con la utilización de un calzado inadecuado, medias corta, entre otras.
Podemos afirmar también que el dedo cambia de su posición normal por influencia del metatarsiano correspondiente o por alteraciones de la arquitectura del pie.

LESIONES DERMATOLOGICAS:
Garra distal: se forma un heloma doloroso por la presión del calzado ejercida sobre la segunda falange, y con frecuencia otro en el extremo distal que asienta en la plantilla.
Garra total: los puntos de localización de los helomas e hiperqueratosis son las articulaciones interfalángicas. Podemos destacar que en la huella plantar se nota que en el extremo distal de los dedos apoya levemente.
Garra invertida: se producen hiperqueratosis y helomas en la zona en que la segunda falange presiona contar la plantilla.
Garra abierta: presenta helomas o queratosis entre la segunda y tercera falange.
Garra cerrada: presenta queratosis a nivel de la interfalangica distal, provocada por el continuo roce que ejerce su desviación, afectando también a las uñas por su excesiva compresión.

Escuela de Podología UBA

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