Afección pulmonar del podólogo

Mi objetivo con este informe, es que tomemos conciencia de los distintos riesgos profesionales, a los que puede verse expuesto el podólogo, afectando no solo su salud, sino la de su familia.
Dar a conocer alguna manera de evitarlos o minimizarlos en la medida de lo posible, creando hábitos de trabajo seguro, dando a conocer que las bacterias, virus, hongos y otros agentes infecciosos se estudian debido a que pueden causar enfermedades.
“Se denomina enfermedades profesionales a las producidas por el acto de ejercer un oficio o una profesión”.
Estas se manifiestan al estar expuestos diariamente a la acción nociva de materiales de trabajo, luego de cierto período de tiempo. Dichos materiales, al penetrar en el cuerpo humano pueden determinar en él diversos estados patológicos. (Tecnopatías).
Los podólogos, estamos expuestos a la inhalación de partículas muy pequeñas, que al estar contaminadas por agentes patógenos, paracitan las uñas y la piel, o por sustancias químicas que se utilizan en nuestra atención diaria.
Estas partículas no solo pueden actuar sobre los pulmones y vías respiratorias, sino también sobre la piel o pueden producir alteraciones oculares y nasales.

LOS PULMONES: 
Son dos órganos esponjosos, elásticos, muy consistentes. El volumen del pulmón derecho es mayor que el izquierdo. Sus dimensiones máximas son: longitud 25 cm; diámetro anteroposterior 16 cm; diámetro transverso 10 cm para el pulmón derecho y 7 cm para el izquierdo; capacidad 1600 centímetros cúbicos.
Sus límites parte anterior y lateral: costillas; parte superior: la tráquea y el esófago; parte inferior: el diafragma.
Se encuentran separados entre sí por una estructura denominada mediastino, que encierra el corazón, la tráquea, el timo, el esófago y vasos sanguíneos.
Tiene forma de cono truncado. En cada uno se consideran dos caras (externa e interna), un vértice, una base y tres bordes (anterior, posterior, inferior).
Su composición: el pulmón derecho está dividido en tres lóbulos y el izquierdo en dos. Dentro encontramos los bronquios que se subdividen en bronquíolos, dando lugar a los conductos alveolares, que cumplen la función principal del pulmón, la oxigenación de la sangre venosa.
En condiciones fisiológicas, el epitelio de las vías respiratorias producen una secreción (moco) que engloba las partículas extrañas y las expulsa en el proceso de la tos y del estornudo; la acción contínua y excesiva de las partículas provoca la degeneración de dicho epitelio. Cuando la cantidad de partículas es excesiva, los glóbulos blancos no pueden anularlas del todo y se aglomeran en el pulmón. La mucosa de los conductos respiratorios es muy vulnerable a las infecciones producidas por los microorganismos invasores.
El daño pulmonar en las fases precoces, no presentan signos o síntomas, pero luego de cierto período de tiempo, el primer síntoma de una perturbación pulmonar, es habitualmente la difi- cultad para respirar:dolores, ahogos, flemas, catarro. El ahogo puede manifestarse repentina o lentamente, unas veces durante el descanso y otros durante el asfuerzo.

AFECCIÓN PULMONAR:
El podólogo realiza habitualmente la tarea de modificar alteraciones estructurales o estéticas de la uña.
La afección más comúnmente tratada es la onicomicosis, ya que la padece o padecerá un gran porcentaje de la población.
Algunos microorganismos que intervienen en las afecciones de las uñas del pie y de la piel y que pueden ocasionar afecciones pulmonares son:
Hongos Saprófitos: Aspergillus flavus, Fumigatus y Níger.
Dermatofitos: Trichophyton rubrum, Trichophyton mentagrophytes, Epidermophyton floccosum
Bacterias: Staphylococus aureus, Pseudomonas aeruginosa.
Levaduras: Cándida Albicans.
Las vías aéreas de todos los animales, incluido el ser humano, están expuestas de forma constante a las esporas aerosolizados de muchos hongos saprófitos. Estas esporas u otros componentes micóticos, pueden contener potentes alergenos a los cuales ciertos individuos pueden responder con una fuerte reacción de hipersencibilidad. En algunos casos la infección y la alergia pueden producirse en forma simultánea.
La tiña de las uñas, es la más frecuente, en las uñas de los pies; es menos frecuente en los niños, pero es más en los varones que en las mujeres.
Las lesiones afectan borde distal de la uña, que pierde su brillo, se opaca, aparecen estrías, se torna amarillenta, quebradiza y gruesa, no duele ni pica.
Para el tratamiento de uñas hiperqueratósicas o infectadas por hongos, la tecnología ha provisto de una serie de aparatos, que mejoran diversas situaciones clínicas que afectan a algunos pacientes. El empleo de pequeños tornos de alta velocidad facilitan el raspado, fresado o reducción mecánica de la uña, pero generan una nube incontrolable de polvillo ungueal, que además de la queratina, pueden propagar micropartículas micóticas provenientes de uñas pa- racitadas.
Los componentes del polvo ungueal,son sustancias antígenas que producen, algún tipo de respuesta inmunológica que está dada por los linfocitos B y T.
Los linfocitos B producen anticuerpos específicos y pueden ser protectores.
Las células T se denominan mediadoras y la respuesta clínica no es visible hasta las 24-48 hs. después del contacto.
Estas micropartículas, puden ocasionar infecciones bacterianas o fúngicas de naríz, ojos, oídos, piel, boca, garganta o pulmones, produciendo irritación, secreción lacrimal, picor, estornudos y tos o reacciones alérgicas e infecciosas.
Tos y estornudo: son reflejos que limpian los conductos de aire. Si entra polvo en los bronquios se produce una inspiración profunda, la glotis se cierra y los pulmones comprimen aire. Al abrirse la glotis, el aire se expulsa mediante la tos.
Estornudar: es un reflejo producido por la irritación de la mucosa nasal. El aire sale a presión por la naríz, al bloquear la lengua su salida hacia la boca.
No todo el mundo respira por la naríz, pero la boca y los conductos aéreos superiores son también muy eficaces para retener microorganismos.
En la determinación de estas alteraciones es muy importante la cantidad de polvo inhalado, el tamaño de las partículas y la composición química de las mismas.
Es importante darnos cuenta que el polvo ungueal que se produce en una consulta, no solo afecta al profesional y su sistema respiratorio, sino que también se ve afectado el gabinete, sus muebles, su piso, todo instrumental y utencillos que se encuentra en la mesa operatoria y todo lo que se encuentre en él, éste se deposita en ellos y se eleva en el aire cuando se deambula o se barre.
El polvillo presente en el aire varía considerablemente con la localización geográfica, la estación, la hora del día y las condiciones climáticas.
Las concentraciones promedio de partículas en el aire ambiente normal es de aproximadamente 10 por metro cúbico, en lugares cerrados, donde existen contaminaciones micóticas el recuento puede ser 10 partículas por metro cúbico, lo cual puede llevar a personas expuestas a reacciones alérgicas.
En el proceso de inhalación, las vías aéreas están expuesta a una cantidad de hongos transportados por el aire. La profundidad hasta la que pueden ser inhaladas las partículas depende de una barrera natural, que es la anatomía de las vías aéreas, el tamaño de las células micóticas inhaladas delimitan la extención de la penetración .
Hay partículas de 10 um o más pueden depositarse en el epitelio traqueal o nasal, donde en general son conservadas y luego eliminadas, allí se activan los mecanismos de defensa.
La depuración nasal se produce cuando las partículas que se inhalan impactan en los pelos y en el epitelio no ciliado, facilitando su eliminación al sonarse la naríz o al estornudar, esto resulta posible debido a la composición anatómicamente estructurada de la naríz.
Otras células micóticas, como las levaduras, de menos de 5 um de diámetro pueden ser inhaladas hasta los alveolos, al llegar allí accionan procesos en los que intervienen los macrófagos alveolares, se produce entonces la depuración alveolar.
Hay otras partículas de 5 a 10 um de diámetro, que pueden llegar hasta los bronquíolos, pero generalmente son eliminadas por las secreciones bronquiales y el revestimiento epitelial ciliado de las vías aéreas. Las células ciliadas del epitelio traqueobronquial y la mucosidad que lo cubre realizan la depuración traqueobronquial.
Allí las células micóticas son enfrentadas por las sustancias tensioactivas, los componentes inmunes humorales, los macrófagos alveolares y la posterior respuesta inflamatoria. La respuesta del huésped puede culminar inactivando al hongo, que será eliminado lentamente del huésped, o en la interacción prolongada entre el hongo y el huésped. Este episodio transitorio se caracteriza por una infección pulmonar leve o asintomática. De otra manera, las defensas del huésped pueden ser inadecuadas para controlar la actividad micótica y se produce una infección progresiva.
Tanto los neutrófilos como los macrófagos son capaces de fagocitar la mayor parte de las levaduras patógenas, pero el grado de fagocitosis se relaciona inversamente con el tamaño de las levaduras. Los macrófagos activados son más fagocíticos pero la capacidad de destrucción de los macrófagos de diferentes orígenes varía de forma constante.
Los linfocitos de las personas sensibles pueden tener una función protectora de forma directa o a trevés de la inmovilización de los macrófagos o la modulación de otros componentes inmunológicos. La información a cerca de los factores de riesgo del huésped y los determinantes micóticos del potencial patogénico se están volviendo cada vez más importantes para el diagnóstico y el manejo de la micosis.

“ El resultado de la exposición micótica, es decir su limitación exitosa o el desarrollo de una enfermedad clínica, depende de la interacción dinámica de tres determinantes:

· La integridad de las defensas del huésped. Inmunológicas e inespecíficas.

· El potencial patogénico del hongo.

· La extensión de la exposición.”

En podólogos atópicos se puede generar así una nueva forma de enfermedad profesional, basada en un mecanismo inmuno patológico desencadenado por la inhalación repetida de un de-terminado antígeno de hábitat.

BIOSEGURIDAD: 
La bioseguridad literalmente significa “Segurudad de la vida”, y comprende una serie de medidas y procedimientos técnicos y normas de manejo aplicadas de una manera lógica, encaminadas a prevenir la entrada y/o salida de agentes patógenos u oportunistas, cuyo principal objetivo es proteger la salud del hombre.
El cuidado de la salud, en lo que al podólogo se refiere, sería aplicando medidas o barreras preventivas.
Las actitudes y acciones de los que trabajan en un área de salud determinan su propia seguridad, la de sus colegas, y la de la comunidad.
Sin lugar a dudas es la educación el factor más importante que tiene que ver con el crecimiento del recurso humano, teniendo una mejor calidad de atención, mayor seguridad, y bioprotección del equipo de salud.
Debemos protegernos de la exposición de materiales infecciosos, mediante la combinación de hábitos de trabajo seguro, equipos de contención y un diseño especial de las instalaciones, para conseguir niveles de contención física.
La prevención para minimizar los riesgos laborales, debe ser adoptando medidas de bioseguridad, mediante la utilización de:
* Mascarilla o barbijo buconasal.
* Gafas de protección ocular.
* Guantes descartables.
* Ambo, bata o camisolín.
* Cofias.
* Mangueros.
* Aspirador- extractor de polvo conectado al torno.

Aplicando las medidas preventivas, mencionadas con anterioridad, se disminuye el porcentaje de dispersión de partículas por el ambiente y sus serias consecuencias.

“Todo cambio ofrece resistencia. En nuestra profesión consideramos que la educación, capacitación, profesionalidad, ética y el trabajo en forma interdisciplinaria, son los únicos medios que pueden transformar y jerarquizar a la misma”

CONCLUSIÓN: 
Los podólogos, debemos tomar conciencia, que estamos expuestos, permanentemente a las distintas patologías, sobre todo al realizar el fresado ungueal sin protección, en el cual se observa abundante dispersión de partículas. Estas se acumulan en nuestros órganos, pudiendo desarrollar con el paso del tiempo y el trabajo contínuo, alergias y enfermedades pulmonares.
Por todo lo expuesto debemos adoptar las medidas de bioseguridad, convirtiéndolas en un
hábito de trabajo, pudiendo minimizar, en la medida de lo posible, nuestro riesgo laboral.
Los pulmones son los órganos más afectados, y si no tomamos conciencia, tendremos una enfermedad a largo plazo.

BIBLIOGRAFÍA:
Anatomía y fisiología del cuerpo humano e higiene. Autor: Dos Santos Lara, J. A. Editorial Troquel. Segunda edición. 1974.
Microbiología Varios. Autor: Zinsser, Hans. Editorial Bs. As. Médica Panamericana. 1998
Dermatología en Medicina Interna. Autor: Dr. Woscoff. A; Dra. Kaminsky. A; Dr. Marini. M; Dr. Allevato. A. Segunda edición. 2005.
Gran enciclopedia didáctica ilustrada. El cuerpo humano. Volumen 1. Editorial Salvat. 1987.
Bioseguridad. http://www.giip.com.ar/biosegur/biosegur.php.
Alergia e Inmunología. http://e-medicum.com/noticias DelDia/Alergia e Inmunologia/14033.html.
Educación Sanitaria, principios, métodos y aplicaciones. Autor: Salleras Sanmarti, L. Madrid, Barcelona.

Autor: Pdga. Mirta Esther Dulce
Universidad de Buenos Aires.
Escuela de Podología. Facultad de Medicina

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  • 30 agosto, 2018 at 11:56 am
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    Es una barbaridad que el Hospital de Clínicas no cuente con los elementos de bioseguridad necesarios. Soy alumna de Podologia y siempre sentí que nuestra carrera no es respetada ni valorada. Los alumnos y docentes no tenemos un lugar donde cambiarnos ni donde comer, lo hacemos todo en el mismo lugar. En los gabinetes trabajamos con tornos atendiendo una gran cantidad de personas y no hay ningún tipo de aspirador de partículas por lo que continuamente respiramos ese aire contaminado. Es totalmente nocivo para los pacientes y sobre todo para los alumnos y docentes que pasamos la mayor parte del tiempo dentro. no nos permiten venir vestidos con el ambo y debemos cambiarnos en la cocina donde muchas veces hay personas tomando algun refrigerio o almorzando para seguir trabanajdo. Me pregunto cuando cambiara la situacion para nosotros o que podemos hacer para cambairla. Gracias por permitir expresarme

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  • 30 agosto, 2018 at 11:41 pm
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    Interesante, se agradece la información, es muy importante tener en cuenta todos éstos conocimientos

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  • 31 agosto, 2018 at 8:20 am
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    Muchas gracias, por la informacion.La cultura de la bioseguridad es un protólogo que se debe cumplir, para cuidar nuestra salud.

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  • 2 septiembre, 2018 at 8:54 am
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    Excelente informacion, tomare las precausiones necesarias y exigire en los Centros de Salud, las mininas condiciones de bienestar que no existen en estos momentos .

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  • 14 septiembre, 2018 at 6:06 pm
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    Gracias por compartir este informe y recordarnos lo q.ya hemos aprendido en la Escuela de Podologia. Al egresar, en ocasiones realizamos nuestra practica podológica minimisando estos cuidados, a pesar de conocer los riesgos, x eso nuevamente agradezco el llamado de atencion.

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